Toda pirámide se
constituye en una idónea y silenciosa lección para nosotros; no solamente puede
ser testimonio de la historia humana y del intento del hombre por confluir en
el tiempo (como es el caso de las de Egipto, la de kukulkán, la del museo de Louvre,
la Sunway Pyramid y otras) sino también como una muestra armoniosa, inamovible,
del verdadero concepto de desarrollo y realización.
Ella nos
confirma que sin una apropiada base el crecimiento es un contrasentido y hasta una
verdadera amenaza de desplome estrepitoso. La base es el arranque dinámico
del desarrollo, sus pies y sus pasos. No es suplemento,complemento o aditamento; es parte de todo, es la pirámide misma. El hombre, por lo común, contraviene este
principio. Quiere expandirse pronto omitiendo la base, la posterga, la imagina
una resultante del tener más, en fin: invierte la pirámide y su vida pierde equilibrio.
Conforme la pirámide
avanza necesita de menos para erigirse como un dedo triangular que apunta al cielo; su poder no radica en la cantidad o el volumen sino, y sólo en parte, en
la alturaper se. Debe quedar claro, insisto, que la altura tampoco es significativa en términos cuantitativos o comparativos. Una pirámide no es más imponente que otra por el alcance de su altura, sino por la simetría (¿armonía?) entre base, altura y volumen , y por su contexto (histórico, geográfico, funcional, etc.) Toda su estructura
es un conjunto único sin fisuras ni saltos, un verdadero reto, una verdadera
constancia. (Pienso que esta última es la clave de la armonía, o, en definitivo límite, significan lo mismo)
Una mayor base (cantidad, longitud) no es necesariamente una mejor. Eso depende de la relación armónica del conjunto y sus partes. Análogamente, una mejor altura no se determina ni define numéricamente. Las comparaciones en este punto son estériles. Como certificado de lo expuesto anteriormente, la relación matemática entre base y altura es inversamente proporcional: una mayor base no hace una mayor altura. Para acertar reemplacemos mayor por mejor.
La moraleja consecuente es ésta: nadie es mejor por la cantidad y volumen de su bagaje (base) o sus logros (altura). La calidad es el verdadero tamiz.
Creo que ahí
estriba el certero significado del éxito que no se mide en cuantía, sino en la relación
armoniosa de las partes y el todo. No soy matemático
ni físico. Ni mucho menos Einstein. Pero luego de repasar una y otra vez esta reflexión
se me antoja plasmar una fórmula tentativa del éxito. Y con seguridad es
solamente una parcial y deficiente interpretación.
Hemos oído este refrán en múltiples contextos y su mensaje resulta
incontrovertible a primera impresión. De partida, establezcamos una sutil
diferenciación entre madrugar y trasnochar. Un festejo nocturno, el trabajo, el insomnio,
entre otros, suelen ser motivos habituales para el segundo caso. Dicho sea de
paso, existen estudios interesantesacerca del
funcionamiento diferenciado de la atención cerebral entre trasnochadores y
madrugadores, resultando que:
la capacidad
del ser humano para mantenerse alerta y su habilidad para concentrarse se ven
afectadas tanto por la cantidad de tiempo que una persona está despierta como
por el momento del día, debido a que los ritmos delreloj circadiano operan según un ciclo de luz y oscuridad.
( ver enlace anterior)
El
madrugar es un hábito inmemorial de las sociedades rurales, donde las personas
deben hacerlo para atender sus actividades económicas o domésticas. Mi abuela
por línea paterna, nativa de la sierra peruana, siempre entre las tres o cuatro
de la mañana ya se encontraba despierta,
trajinando, creo que en ocasiones hasta por inercia, como llevada por su alma.
Cierto es también que para estas personas la hora del sueño se anticipa a la de
los citadinos. Pero ocurre lo mismo con algunos sectores urbanos como,
por ejemplo, los comerciantes, que al alborear ya están alistando sus
mercancías y sus puestos de venta. Parece también un signo generacional, al
observar que las personas más jóvenes, más ahora, han desplazado progresivamente
la hora de despertarse. Por su parte,las plataformas y redes sociales han contribuido en la merma de las horas de sueño y en los síntomas relacionados a una baja calidad del mismo.
El refrán que motiva estas reflexiones apunta a la
laboriosa disciplina y al esfuerzo anticipado. En esta dirección, tiene
vínculos con esta otra frase: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Primero el esfuerzo personal y luego, como
consecuencia, la esperanza de prosperidad (la
mano auxiliadora del creador). En este punto formal me parece irrebatible
el razonamiento.
Por otro lado, la madrugada es quizá,
dicho sea de paso, el horario ideal parara ciertos trabajos y para la
inspiración creadora, por la tranquilidad que se dispone: la mayoría de las
personas siguen descansando o empiezan a hacerlo, los obstáculos del ruido no
despuntan con su intensidad perturbadora, es propicio para la planificación y
la previsión, etc. Se trata de anticipar, de ganarle con tranquilidad al
tiempo, de no dejar las situaciones por resolver, rezagadas y olvidadas.
Pero al tratar de identificar las
probables ventajas de madrugar se puede topar con argumentos siempre relativos,
parciales, en función a otros factores. Algunos de ellos son sorprendentes,
pero se debe considerar que de lo que se trata es dormir las horas adecuadas;
es decir, si se pretende levantarse temprano también debemos acostarnos antes,
de tal modo no se sacrifique la reparación de energías. Además, se debe
descartar y eliminar cualquier padecimiento, afección o hábito interferente,
porque de lo contrario se engrosarían únicamente las desventajas. A
continuación se citarán algunos beneficios, extraídos del portal salud.ideal.es:
·Personas
madrugadoras son más felices:De acuerdo a una
publicación de la revista "Emotion" de la Asociación Americana de
Psicología, al aprovechar mejor el tiempo y planificar anticipadamente, las
personas madrugadoras, se sienten más satisfechas con su desempeño cotidiano y
son más eficaces.
·Sintonía de
los ritmos circadianos:acostarse y levantarse temprano vuelve al sueño más
reparador. Además los ritmos circadianos preparan biológicamente al organismo
para determinadas funciones, que coinciden con la luz solar.
·Hábitos
saludables:diversos
estudios apuntan que levantarse temprano propicia un desayuno reparador y
saludable y es de esperar que un buen hábito alimentario repercuta
positivamente en nuestro desempeño. Además es altamente probable que una de las
primeras actividades de los madrugadores sea el ejercicio físico, con los
réditos que reporta al organismo su práctica moderada: activa la producción de
endorfinas, que hace que iniciemos el día con mejor buen humor.
Pero retomando el aforismo, la realidad desdice
generalmente (según mi particular percepción) lo que ahí se augura. Son las
personas que tienen que mañanear y esforzarse días tras día las menos
favorecidas por la denominada justicia social, las que tienen que remar
contracorriente para llevarse un bocado y asegurarse mal que bien el presente.
También son las que disponen de menos tiempo de ocio para reflexionar siquiera
este refrán (y otras cosas más importantes relativas a su condición) más allá
de lo aceptado. Levantarse pasada las 8. 00 horas les representa un atentado,
En otro vértice: la expresión madrugar en el Perú, en España y en
otros países hispanoparlantes,alcanza
una variante no literal y es el de anticiparse al otro en todo sus matices,
despojarle de la oportunidad, ganarle, arrebatarle,(incluso) embaucarle y cosas parecidas.
Obviamente, esta digresión no es oportuna por sí misma sino porque conlleva a
otra observación esclarecedora a mi propósito. Madrugar no siempre es indicador
de bienestar o bondad. Habría también que identificar algunos motivos que escapan
a la buena intención. Algunas siniestras motivaciones empujan a buscar el
auroral velo.
De todos modos, me queda claro que no
basta con madrugar: hay que saber hacerlo con las mejores condiciones. Recordad también en este caso que sin inteligencia no hay eficacia,
sin eficacia cualquier esfuerzo termina eclipsado en el brumoso gesto.