miércoles, 11 de septiembre de 2019

TU MÚSICA UNA LLUVIA QUE DEPURA (A CAMILO SESTO)

Con tu voz de potencia y terciopelo
dominando las cimas y llanuras
los mares, las costas, el subsuelo,
las montañas, los picos, las honduras,
puedes ir y venir, de uña a pelo, 
por la extensión del arte y sus anchuras,
y por sus climas y grados más extremos.

Con tu genio sin muros ni atadura
Y tu libérrimo espíritu discreto 
que anduvo por la vida sin premuras,
asciendes a otro ámbito, impertérrito.
Rediviva, incarnal, es tu figura
adagio atemporal, Camilo Sesto,
tu música una lluvia que depura

sábado, 7 de septiembre de 2019

MURIÓ CAMILO SESTO: NOS DEJASTE AHORA, PIEL DE ÁNGEL.

NOS DEJASTE AHORA, PIEL DE ÁNGEL

No suelo postear sobre mis aficiones y adicciones, pero la muerte física de Camilo Sesto sobrepasa mi voluntad. Es mi ídolo inamovible; mi admiración hacia su música parece congénita, disolviendo distancias cronológicas. Diría que en la música popular melódica en lengua hispana hay una constelación de grandes y clásicos artistas, tantos de ellos consolidados en la segunda mitad del siglo pasado y eternizados por su legado musical; pero son dos los que tienen un relieve más pronunciado en la perspectiva del tiempo,  descontando gustos y pareceres: Camilo Sesto y Juan Gabriel. Los artistas más completos en su línea (fueron compositores y arreglistas de casi la totalidad de su obra y para otros artistas, descollantes intérpretes, y exitosos productores musicales); innovaron y refrescaron la canción melódica- romántica. Cuando la balada era impecablemente altisonante, acartonada y "salonesca' en las voces de  prodigios como Nino Bravo y Raphael, por ejemplo,  los arreglos de las canciones de Camilo Sesto sonaban a novedad, frescura y riesgo, con mayor presencia
de sonidos de viento y percusión, también con una influencia clara del rock y soul. El registro amplísimo y los matices carecteristicos del alicantino sellaron un estilo y una influencia.
Lo mismo hizo Juan Gabriel al transformar la balada en sinfónica y aportarle la vertiente de la música mexicana.
Camilo, el Jesucristo super estrella español, el precursor de los musicales en ese país, el que inmortalizó Getsemaní en nuestra lengua, el baladista sempiterno con más números uno, el el de los 175 millones de discos vendidos, el de la voz prodigiosísima que fue mermando con los años y entronizandose como una leyenda viviente, ha pasado en las últimas horas a ser un espíritu redivivo e inmortal - más aún-. Música en los átomos del espacio y del tiempo.