lunes, 29 de mayo de 2017

LLUEVE EL TIEMPO


Llueve el tiempo y los segundos
van mojando mi cabeza
desde el seso hasta la idea.
Llueve el tiempo. No hay apuros.
Desde el pelo a la locura
cada gota de esta lluvia
tiende espejos al futuro.
Y  envejezco felizmente
o soy joven de repente,
vivo frágil por impulso,
desde el pulso hasta la amnesia.
Y es verdad, aunque me duela,
que decrezco en el minuto.
Es tan cierta  la llovizna
en que la paz corre tímida.
Ya no hay prisa. Está oscuro.
Luego pega el aguacero
con su frío fuete negro.
Trepo el alma y aun me inundo;
algo dice el tiempo ciego
pero aparte habla tan quedo...
Con su llanto no lo escucho...
Llueve el tiempo y no distingue
las hormigas de los buitres
ni la muerte de lo absurdo.
Llueve sol o incertidumbre
o indistinto rato impune
sobre el torso de este mundo.

(SEUDÓNIMO: Jhon Deilo)


miércoles, 17 de mayo de 2017

FÁCIL





¡Qué difícil amarte 
cuando fácil te ofreces; 
qué imposible de hacerlo 
si me lo haces tan fácil!

jueves, 4 de mayo de 2017

OLVIDAR TUS OJOS


Busco olvidar tus ojos con mis ojos cerrados
y siento que me observan, fijamente y ubicuos,
entonces agitado como pliegues yo abro
los míos que son sus espejos recíprocos.

Olvidarlos sería condenarme a la niebla
-la filuda cadena, la cortina pesada-
perderme sin pupilas en mi propia ceguera
y agrandar el abismo de tu alma a mi alma.